Ya llevaba tiempo explorando los micro-experimentos (Anne-Laure Le Cunff), jugando con pequeñas variaciones en mi vida: empezar cada día escribiendo, caminar cinco minutos más, tomar una foto al día…
Cuando Claudia me regaló Un pequeño paso puede cambiar tu vida de Robert Maurer, fue más un reconocimiento y un guiño intelectual que una revolución. Un gusto.
El kaizen y los “Tiny Experiments” me parecen una necesidad mental para nuestras vidas saturadas de exigencias.
“Tienes que encontrar tu propósito.” “Encuentra un trabajo con impacto.” “Descubre tu talento y deja tu rutina.”
En Nimbus vemos otra cosa: personas sensibles, inteligentes, llenas de potencial creativo… bloqueadas por la presión.
El Kaizen justo está para reducirla.
En mi caso, no cambió mi vida de golpe pero, año tras año dibuja una ruta de bienestar y de creatividad que no me podía imaginar desde mi rutina aburrida de mi primer trabajo en la televisión.
Flashes después de flashes. ⚡Hábito después de hábito.
Algo empieza a desbloquearse con los pequeños movimientos. Y ya te escribo desde Portugal, en “mi cabaña en un árbol” construyendo nuestra fábrica de sueños.
¿Qué es el Kaizen? 🧠
Una filosofía sencilla
“Un viaje de mil millas comienza con un pequeño paso.” — Lao-Tse
Kaizen significa literalmente mejora continua.
Es el uso deliberado de pasos extremadamente pequeños para mejorar un hábito, un proceso, una relación o un proyecto. Se usa tanto en prácticas terapéuticas como en empresas o en actividades creativas.
Cuestiona tres mitos muy arraigados:
- El cambio es necesariamente doloroso.
- Grandes resultados requieren grandes acciones.
- Lo rápido (innovación disruptiva) es siempre mejor que lo lento.
La innovación, o disrupción es una montaña empinada. Kaizen es una pendiente suave.
Cuando estamos bloqueados, la pendiente suave suele ganar.
El fundamento neurológico
Imagina que tu amígdala (cerebro emocional, de la supervivencia) es un gato dormido y tu cerebro creativo (neocórtex) un ratoncito. Detrás del gato está el queso (tu objetivo) que el ratón tanto anhela. El gato está muy nervioso y siempre tiene una oreja despierta por si pasa un ratón que se atreve.
A la primera señal de cosa inusual, el gato se despierta y tienes dos opciones: CORRER o quedarte HIPER QUIETO/A hasta que vuelva a dormir.
Cuando te bloqueas y no consigues tu objetivo no es falta de disciplina! Es biología de supervivencia!
Cuando te propones algo nuevo cambiar de trabajo, escribir un libro, transformar tu vida el gato se despierta. Aunque este bueno para tí, significa cambio, y cambio = peligro de muerte para tu cerebro.
El Kaizen propone otra estrategia: el ratoncito camina en puntas de pie. Un paso tan pequeño que el gato no se despierta.
La amígdala no percibe amenaza. El neocórtex sigue activo.
Se crean nuevas conexiones neuronales y tu cerebro se familiariza con el cambio, ¡hasta lo disfruta!
Kaizen aquí funciona como guardarrail mental:
- Bajar exigencia y comparación
- Subir curiosidad y juego
- Sustituir “tengo que” porqué pequeño gesto puedes probar?”
La paciencia deja de ser debilidad y se vuelve inteligencia estratégica.
La lentitud se convierte en método.
¿Cómo practicar el método Kaizen?
En el libro Un pequeño paso puede cambiar tu vida, Robert Maurer presenta 6 movimientos Kaizen como puertas hacia el cambio.
1️⃣ Micro-preguntas
El cerebro ama las preguntas. Mucho más que las órdenes.
Cuando me digo ❌ “Tengo que ir a una feria a vender.”, mi cuerpo se tensa y procrastino.
Si me pregunto ✅ “Si mi cliente comparte mi pasión, ¿dónde puedo ir para encontrarlo?” Se vuelve una aventura de la vida encontrar un cliente.
Las preguntas invitan y abren espacio. Para ti:
- Si no pudiera fracasar, ¿qué haría distinto?
- ¿Cuál es el paso más pequeño que puedo dar hoy hacia un proyecto?
- ¿En qué contexto me siento más motivado/a?
¡Ni hace falta contestarlas! Deja que se queden trabajando en segundo plano.
2️⃣ Micro-pensamientos
Hay cosas que nos parecen demasiado grandes: Mudarse. Escribir. Hablar en público. Cambiar de trabajo.
Cuando algo me intimida, primero lo imagino. Me veo haciéndolo durante varios días. Me veo entrando en la sala con calma.
Incluso me veo fracasando… y tomándolo bien. Orgulloso de haberlo intentado.
Lo aprendí explorando el sueño lúcido: el cerebro no distingue entre lo imaginado y lo vivido. Visualizar crea huella.
Si no puedes hacerlo aún… imagínalo.
Y si imaginar el éxito aun te bloquea… imagina el fracaso, pero con dignidad.
Para ti:
- ¿Qué situación te intimida ahora mismo?
- ¿Puedes imaginarte viviendo con serenidad durante 30 segundos?
- ¿Puedes imaginarte fracasando… y qué pasa?
3️⃣ Micro-acciones
Los micro-pasos son imprescindibles para conseguir cualquier cosa. Después de preguntarse y pensarlo, el terreno está fértil para la acción. Pero no cualquier acción. Una tan pequeña que el fracaso sea casi imposible:
- 1 minuto de ejercicio en vez de una sesión de 1 hora a la semana (ya no caben las cuentas pero nos la suda!)
- Quitar el primer café de los 4 que tomas por las mañanas.
- Enviar un mensaje de agradecimiento a una persona que te inspira.
Regla de oro: Si no puedes garantizar que lo harás incluso en tu peor día… todavía es demasiado grande.
Para ti:
- ¿Cuál es la versión ridículamente pequeña de mi objetivo?
- ¿Qué gesto puedes hacer hoy, durante tan sólo 30 segundos para avanzar?
- ¿Lo podría cumplir incluso en un mal día?
4️⃣ Micro-problemas
Los grandes problemas suelen empezar pequeños. Las mini-fricciones generan las mayores crisis. Un granito de arena en el mecanismo.
En el libro, Robert (ya, me creo que somos íntimos) da el ejemplo de un hombre que se enfadaba mucho conduciendo. Su mujer estaba preocupada.
Y con razón! Estudios dicen que enfadarse al volante multiplica el riesgo de infarto por siete!
La irritación no es el problema mayor, pero es la señal de una mala gestión de las emociones.
El psicólogo le propuso un Kaizen para irritar menos al volante:
Cada vez que conducía, iba a empezar haciendo un gesto amable a otro conductor. Para empezar a verlos como aliados en vez de tontos.
Después de unas semanas notaron, él y su mujer, una mejora de su estado emocional conduciendo pero lo más interesante era que también se sentía mucho más tranquilo en casa y con su trabajo.
Los grandes problemas casi siempre empiezan pequeños. Y las mayores mejores empiezan con un pasito.
5️⃣ Micro-recompensas
Con Claudia (mi pareja) tenemos la costumbre cada vez que conseguimos algo, o estamos orgullosos y felices por algo de expresarlo. Pequeño o grande, cuando notamos algo bailamos y cantamos unos segundos.
Lo añadimos a la lista de cosas que celebrar esta semana y cuando salimos a tomar algo, recordamos lo que estamos celebrando.
El cerebro necesita recompensa para consolidar el cambio.
Los premios pequeños ayudan también cuando el paso más pequeño no es posible. Por ejemplo, dejar de fumar para una mujer embarazada es imposible.
O pueden también servir después de cada paso, si hace falta, o después de cada cosa desagradable.
Pero ojo, la recompensa tiene que ser pequeña, fácil de hacer, gratuita (o casi). Una recompensa demasiado grande se volvería un objetivo. Queremos celebrar nuestra motivación interna.
A veces basta con notar: “lo hice, felicidades”, “Muchas gracias por hacerlo…”.
Para ti:
- ¿Qué micro-paso puedes celebrar hoy?
- ¿Qué pequeño regalo te harás cuando hagas…?
- ¿Qué puedes agradecer hoy que ayer no existía?
6️⃣ Observación de lo pequeño
“El auténtico creador puede ser reconocido por su capacidad para encontrar en la cosa más común y humilde cuestiones dignas de mención.” — Igor Stravinsky
Me encanto esta citación. El poder de la atención lo cambia todo.
Cuando empiezas a notar lo pequeño, tu mundo se vuelve más rico, más creativo, más vivo.
El Kaizen es aprender a ver también porque en cada detalle puede estar la semilla del cambio.
Para ti:
- ¿Qué detalle hermoso estás pasando por alto?
- ¿Qué pequeño momento merece ser nombrado hoy?
- Apunta las 3 primeras cosas que veas por la ventana o a tu alrededor, cualquier detalle cuenta. ¿Cómo se conecta este elemento con un proyecto tuyo?
Ejemplo:
- Mi planta del salón es como yo. Y me sirve para mi objetivo de cuidarme. Pues necesita luz del sol, beber agua, y estar bien arraigada para crecer.
- este pajarito también me ayuda, esta saltando por todas partes, quiero hacerlo también
- Esta manta arrugada es un poco como yo por la mañana, pero sigue siempre calentita y suave, la adoro.
¿Cómo debe ser un Kaizen?
La creatividad necesita movimiento tangible. Kaizen es el puente entre mente y acción.
Un Kaizen eficiente es:
- Ridículamente pequeño.
- Concreto.
- Répétible.
- Ajustable.
Si te das excusas → hazlo más pequeño.
Si se vuelve automático → ampliarlo un poco.
En mi newsletter compartí mis propios ejemplos prácticos y lo haré junto con el equipo cada meses más o menos. Lo importante no es copiar los míos, sino detectar los tuyos.
Si quieres ayuda puedes agendar una llamada exploratoria gratuita (y sin compromiso) de 30 minutos.
Antes de la sesión, recibirás un pequeño cuestionario para ayudarte a identificar:
Qué área de tu vida necesita un Kaizen, tus recursos para llevarlo a cabo y empezar a idear pasitos. La llamada sirve para fortalecer y comprometerte con alguien (en este caso conmigo).
No saldrás con un plan de cinco años pero sí con un pequeño paso.
¿Qué rol tiene el Kaizen en la utopía Nimbus? 🧘
Muchas personas sensibles y creativas están saturadas, desencantadas. Presionadas por narrativas que les dicen que tienen que hacer algo grande, dejar huella, encontrar propósito…
Pero la utopía no nace de la presión. Nace del espacio.
Y el Kaizen crea este espacio.
El club de exploradores avanza experimento tras experimento.
La regeneración, personal o colectiva, no empieza con una revolución (aquí no al menos).
Empieza con un gesto: una pregunta honesta, un mini-prototipo, un paseo consciente, un primer borrador imperfecto.
En la permacultura hay un principio precioso: “Usa soluciones pequeñas y lentas.”
Kaizen es la base invisible de nuestra exploración y de la regeneración.
No se trata de transformar el mundo en un año. Primero hay que habitar nuestras vidas?
Se trata de regenerar primero el suelo interior, recordar nuestros dones olvidados sin obligarlos a producir, imaginar utopías desde una práctica diaria
- Escribir aunque sea tres líneas.
- Compartir una idea imperfecta.
- Bailar para celebrar cualquier tarea del día.
- Regalar una pregunta a alguien.
La utopía es una dirección y se camina paso a paso.
Tu primer paso (y una invitación)
Si algo de lo que has leído te parece grande, es que todavía no es tu Kaizen.
Hazlo más pequeño. Más pequeño todavía. Hasta que casi te dé risa.
Quizás no es cambiar de carrera sino cumplir con una tarea de forma “más tu”.
Quizás no es meditar 20 minutos sino hacer una respiración consciente.
Quizás no es montar una revista, sino doblar una hoja A4.
Si quieres dar un paso acompañado, abro llamadas exploratorias gratuitas de 30 minutos, sin compromiso.
Antes de la sesión, recibirás un pequeño cuestionario para ayudarte a identificar:
- Qué área de tu vida puedes aprovechar un Kaizen.
- Qué mínimo sería sostenible.
- Cómo comprometerte sin presión.
Saldrás con un paso pequeño y, quizás, un “partner de responsabilidad” para ayudarte en el camino. No hace falta mucho más para un viaje de 1000 millas.
Nos leçons.
Tanguy 🌱


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