En algún momento, muchas y muchos sentimos que repetimos siempre las mismas historias: los mismos bloqueos, las mismas reacciones, las mismas dificultades en nuestras relaciones, en el trabajo o con nosotras/os mismos/as.
No porque “no sepamos”, ni por falta de voluntad, sino porque algo en nosotras/os actúa antes de que podamos elegir conscientemente.
El eneagrama parte justo de ahí.
No es una herramienta para definir quién somos, sino para comprender cómo nos protegemos, cómo intentamos sentirnos a salvo en el mundo y qué precio pagamos por ello. Nos invita a mirar de frente nuestros automatismos psicológicos —los del ego— no para juzgarlos, sino para entenderlos… y poco a poco dejar de estar gobernados por ellos.
En los últimos años, el eneagrama se ha popularizado mucho. Y con ello han aparecido usos rápidos, arquetipos simplificados y etiquetas que, lejos de liberar, a veces encierran más.
Este trabajo propone otro enfoque: más lento, más profundo y más respetuoso con la complejidad humana.
Aquí no empezamos preguntándonos “¿qué eneatipo soy?”, sino cómo funciono, qué evito, qué me mueve, qué me asusta y qué repito sin querer.
El eneatipo no es un destino ni una identidad: es una lente que aprendemos a reconocer para no confundirnos con ella.
👀 Ojo importante: no soy experto.
Lo que comparto aquí son síntesis personales de lecturas, formaciones y mucha observación, cuyas fuentes encontrarás al final. Si algo aporta este material, ojalá sea una cosa: aprender a usar el eneagrama con cuidado, desde una postura de principiante, lucidez y honestidad.
Porque el eneagrama, bien usado, no nos encierra en una caja.
Nos ayuda a ver que estamos dentro… para poder salir.
Ojo 2 : Aquí de momento no describo cada eneatipo porque me hubiera encantado entender el eneagrama antes de tener las ideas caricaturales de cada eneatipo e identificarme rápido con uno antes de indagar más a fondo.
¿Qué es el eneagrama?
El eneagrama es un modelo de comprensión de la psique humana.
Describe 9 grandes estructuras del ego, llamadas eneatipos, que corresponden a 9 estrategias inconscientes de supervivencia psicológica.
👉 El eneagrama no describe lo que hacemos, sino por qué lo hacemos.
Se interesa por las motivaciones profundas, los miedos fundamentales y los mecanismos automáticos que orientan nuestros pensamientos, emociones y acciones.
Un punto esencial que conviene establecer desde el inicio:
No soy mi eneatipo.
Mi eneatipo es un par de gafas, un filtro a través del cual percibo el mundo y que puedo aprender a reconocer… y luego a trascender.
¿De dónde viene el eneagrama?
El símbolo del eneagrama es antiguo, pero su forma psicológica moderna se construyó en el siglo XX, en la confluencia de varias tradiciones:
- tradiciones espirituales antiguas,
- la psicología moderna,
- y el trabajo de transmisión de investigadores y docentes como Oscar Ichazo y Claudio Naranjo.
Y, en cuanto a nuestras fuentes: en Francia, Fabien y Patricia Chabreuil (Institut Français de l’Ennéagramme), Fabien Delcourt (Epanessence) nos sirven de referencia (ver articulos y libros en las fuentes al final de este artículo.
En España, aprecio particularmente a Borja Vilaseca que lo vulgariza muy bien y con humor pero también leimos y consultamos fuentes de Alberto Peña Chavarino. Hay muchos más expertos en todo el mundo… y particularmente en Barcelona un epicentro del eneagrama.
Si quieres indagar más te invito a explorar lo que ofrecen.
👉 En su origen, el eneagrama no es una herramienta de desarrollo personal “rápido”, sino una herramienta de conocimiento profundo de uno mismo, con una finalidad ética, psicológica y espiritual.
¿Para qué sirve el eneagrama?
El eneagrama sirve ante todo para recuperar libertad interior.
Permite:
- identificar nuestros automatismos egóticos (lo que repetimos sin querer),
- comprender nuestros miedos de base, nuestros bloqueos y nuestras reacciones desproporcionadas,
- diferenciar el ego (lo que nos condiciona) de la esencia (lo que nos hace más libres),
- desarrollar un uso más equilibrado de nuestros tres centros: visceral (instintivo), emocional y mental.
👉 No es ni un test, ni una etiqueta, ni una excusa para nuestros comportamientos.
Es una herramienta de lucidez para comprender la “caja” en la que estamos inconscientemente encerrados, y poder salir de ella progresivamente.
Abajo del todo de esta página, he puesto las definiciones de los conceptos claves. No los he puesto aqui porque hay UN MONTON y te quiero facilitar la lectura.
Del ego a la esencia: cómo funciona nuestra psique
Una psique organizada en torno a la supervivencia
Desde la infancia, cada ser humano desarrolla una estrategia inconsciente de supervivencia psicológica.
Esta estrategia persigue algo sencillo: sentirse seguro en el mundo.
Para ello, nuestra psique se organiza en torno a tres formas de inteligencia complementarias, llamadas en el eneagrama los centros:
- el centro visceral (instintivo )(actuar, protegerse, reaccionar),
- el centro emocional (sentir, vincularse, ser reconocido),
- el centro mental (anticipar, comprender, prever).
👉 En esta etapa no hay ni problema ni patología.
El problema aparece cuando, frente a una herida o una inseguridad, uno de estos centros toma el control.
La jerarquía de los centros: nacimiento del ego
Para hacer frente al mundo, aprendemos a privilegiar un centro, a utilizar un segundo como apoyo y a reprimir un tercero, asociado a una dificultad o a un dolor.
Este desequilibrio funcional es lo que se llama la jerarquía de los centros.
👉 El ego no es, por tanto, “malo”: es una organización adaptativa, pero rígida, de nuestra psique. A partir de ahí:
- el centro preferido se sobreutiliza,
- el centro reprimido se convierte en una fuente de puntos ciegos,
- y toda nuestra percepción del mundo empieza a pasar por un filtro inconsciente.
Ese filtro es lo que el eneagrama llama el eneatipo.
Los mecanismos egóticos: una lógica automática
Una vez estructurado el ego, funciona según una lógica interna muy coherente, pero automática.
Todo comienza con un miedo de base, a menudo inconsciente:
- miedo a ser abandonado,
- miedo a estar vacío,
- miedo a ser débil,
- miedo a no ser reconocido, etc.
Para evitar este miedo, el ego pone en marcha una compulsión: una evitación automática.
Cuando esta evitación se ve amenazada, el ego activa:
- una pasión (emoción dominante),
- una fijación (obsesión mental),
- y un mecanismo de defensa.
👉 Estos mecanismos no son defectos: son reflejos de supervivencia psíquica.
Pero, a fuerza de repetirse, se vuelven:
- rígidos,
- previsibles,
- y generadores de sufrimiento.
Descentramiento (Desintegración) y contra-mecanismos
Bajo estrés o inseguridad prolongada, el ego se refuerza.
Se habla entonces de:
- Descentramiento (desintegración) interna: los automatismos dominan toda la personalidad,
- Descentramiento (desintegración) externa: la persona toma prestados los mecanismos de otro eneatipo.
Para mantener la ilusión de control, el ego también puede desarrollar:
- contra-pasiones (que imitan la virtud),
- contra-fijaciones (que imitan la idea superior).
👉 Exteriormente, esto puede parecer madurez. Interiormente, sigue siendo ego.
Esencia: otra manera de funcionar
El eneagrama no se detiene en la descripción del ego.
También describe lo que ocurre cuando:
- la seguridad interior aumenta,
- la observación sustituye a la reacción,
- y los automatismos empiezan a relajarse.
Eso es lo que el modelo llama la esencia.
En la esencia:
- los tres centros se utilizan de forma más equilibrada,
- la emoción dominante se convierte en una virtud,
- el pensamiento se convierte en una idea superior,
- el instinto deja paso a una intuición justa.
👉 La esencia no es un estado permanente. Es un proceso, un movimiento.
Centramiento (Integración): un camino, no un ideal
El Centramiento (Integración) no es ni lineal ni definitiva. Se da:
- dentro del propio tipo (Centramiento, integración interna),
- y a veces a través de otros tipos (Centramiento, integración externa).
El objetivo no es convertirse en otro eneatipo, sino volver a ser más íntegro, más presente y más libre.
Identificar tu eneatipo: método, salvaguardas y postura adecuada
Un principio fundamental antes de empezar
Nadie puede decirte quién eres. Y tú no puedes decirle a nadie quién es.
El eneagrama no es una herramienta para poner etiquetas, sino para poner luz sobre mecanismos inconscientes.
👉 Nos identificamos para comprendernos y luego nos desidentificamos para liberarnos.
Si el eneagrama se convierte en una excusa («es normal, soy así»), en una identidad fija o en una justificación de comportamientos, entonces se está utilizando en sentido contrario a su intención.
Los tests de eneatipos: utilidad real y límites
Los tests pueden ser útiles, pero únicamente como punto de partida y «entretenimiento psicológico» (Borja Vilaseca). Incluso los tests más reconocidos tienen solo hasta 70 % de fiabilidad máxima. Además, suelen proponer varios tipos posibles.
¿Por qué? Pues respondemos con el ego activado, según nuestro momento vital y nuestro nivel de conciencia, sin tener en cuenta los subtipos ni nuestra historia personal.
El verdadero test es interior.
Se manifiesta en lo que sentimos al leer, al observar, e incluso en la resistencia que a veces aparece. Y entendiendo el porqué del porqué detrás de los comportamientos que identificamos.
Ojo con el pensamiento rápido
Nuestra psique funciona a dos velocidades:
- Sistema 1: rápido, intuitivo, automático.
- Sistema 2: lento, reflexivo, consciente.
El eneagrama estudia sobre todo lo que pertenece al Sistema 1:
- los reflejos,
- los automatismos,
- las motivaciones profundas.
👉 Identificar tu tipo requiere, por tanto, tiempo, distancia y una postura de observación, no conclusiones inmediatas.
Atención especialmente a atribuir un tipo a un comportamiento… Un comportamiento puede ser un indicio, pero la información está en la motivación. Detrás de cada comportamiento pueden existir 9 motivaciones. Lo mismo ocurre con las profesiones: un ingeniero o un artista pueden ser del mismo tipo.
El buen método para identificar tu eneatipo
Antes incluso de consultar los eneatipos, hay que cambiar de postura: no se trata de reconocerse, sino de observar hechos repetidos.
a) Reunir los indicios en “clusters”
- lo que digo a menudo / lo que nunca digo,
- lo que hago espontáneamente / lo que evito sistemáticamente,
- mi energía dominante (miedo, ira, tristeza…),
- mis reacciones automáticas bajo estrés,
- mis miedos recurrentes,
- mi relación con la acción, con las emociones, con el futuro,
- mis prioridades implícitas,
- mis zonas de sombra,
- mi visión del mundo.
👉 Estos elementos forman un conjunto coherente, no una prueba aislada.
Para esta indagación introspectiva, he reunido en este documento las preguntas que me hice para explorar mi vida antes de influenciarme por cada eneatipo y poder pasar a la siguiente etapa. Te invito a que te crees tu copia del documento y que recopiles muchos indicios antes de seguir el proceso.
b) Consultar los eneatipos uno por uno
Una vez identificados estos clusters, se pueden consultar los eneatipos, pero uno por uno y de manera metódica.
⚠️ Error frecuente: leer un tipo, reconocerse parcialmente y concluir demasiado rápido por sesgo de confirmación.
👉 La postura adecuada es la inversa: buscar lo que no encaja, lo que falta, lo que está ausente.
Los 9 eneatipos y subtipos tienen su descripción al final de este artículo (después de las definiciones)
c) Priorizar el método por eliminación
Para limitar los sesgos cognitivos (proyección, identificación, sesgo de confirmación), se prioriza un método por eliminación.
Principio clave: si los indicios muestran de forma repetida la ausencia de un mecanismo fundamental de un eneatipo, entonces ese tipo puede eliminarse.
Por ejemplo:
- ausencia clara del miedo de base,
- ausencia de la compulsión central,
- no reconocimiento total de los subtipos,
- incoherencia con la jerarquía de los centros.
👉 Atención, no obstante, a los contra-mecanismos (contra-pasión, contra-fijación), que pueden enmascarar temporalmente un mecanismo.
d) Reducir progresivamente el campo de posibilidades
Siguiendo este proceso, normalmente se pasa de 9 tipos a 3 tipos plausibles, luego a 2 y, a veces, a uno solo.
👉 Esta reducción progresiva es un excelente indicador de acierto.
Si todo parece posible, suele ser porque la observación no es suficientemente factual, porque el mental está demasiado activo o porque se trata de un tipo que, por su naturaleza, tiene dificultades para definirse (a menudo los 6, 9, 3, 5…), por razones propias de su tipo (duda, autoengaño…).
e) No quedarse solo en esta etapa
Cuando ya solo quedan 2 o 3 tipos posibles, se recomienda encarecidamente contar con acompañamiento o seguir una formación completa. El ego es muy hábil para camuflarse, algunos tipos se parecen en la superficie y una mirada externa formada permite señalar los puntos ciegos.
👉 El eneagrama es una herramienta potente, pero también se transmite a través del espejo y de la relación, no únicamente mediante la lectura.
Para cerrar (y abrir)
El eneagrama no es una respuesta, ni una etiqueta, ni una justificación de nuestros comportamientos… Es una llave.
Una llave para observarnos sin juicio, para entender por qué repetimos lo que repetimos, para dejar de luchar contra nosotras y nosotros mismos y empezar a escucharnos de verdad.
Puede servirnos para:
- profundizar en el autoconocimiento, más allá del “desarrollo personal” y de la optimización del ego,
- cultivar relaciones más conscientes, con menos juicio y más compasión,
- movernos con mayor lucidez en el mundo profesional, entendiendo personas, equipos y sistemas (hasta empresas, paises y organizaciones tienen un eneatipo!)
- emprender con más sentido y coherencia, sin proyectar nuestros automatismos en los demás,
- abrir espacios de creatividad, pensamiento lateral y narrativas más humanas «Pitchea tu proyecto ante un «eneatipo 3».
- y, sobre todo, para reconciliarnos con nuestra propia complejidad.
Pero quizás su mayor valor no está en “saber tu eneatipo”.
Está en aprender a observarte.
En notar cuándo actúa el ego y cuándo aparece algo más amplio, más vivo, más libre.
En hacer una pausa antes de reaccionar.
En pasar del “soy así” al “esto está pasando en mí”.
Desde Nimbus, nos gusta pensar el eneagrama como un compañero de camino: uno que no empuja, no etiqueta y no promete atajos, pero que, si lo usamos con tiempo, humildad y honestidad, nos ayuda a caminar con más presencia.
No para convertirnos en otra persona sino para volver, poco a poco, a quienes ya somos en el fondo.
Tanguy
Bibliografía y fuentes de referencia
📚 Libro (en francés :/)
- Chabreuil, P. & Chabreuil, F. (2014). «Le grand livre de l’ennéagramme: Découvrir les 9 types de personnalités – Bien se connaître et mieux comprendre les autres – Utiliser l’ennéagramme au quotidien«. Eyrolles.
🎥 Vídeos
- Introducción al eneagrama – Borja Vilaseca
- Eneawikigrama – Borja Vilaseca (lista de reproducción)
- Autoestima y eneagrama – Alberto Peña Chavarino
- (FR) “El taller definitivo de conocimiento de uno mismo” – Fabien Delcourt
🌐 Sitios web
- (FR) Institut Français de l’Ennéagramme (IFE) Fuente consultada especialmente para los conceptos de integración (centramiento) y desintegración (descentramiento)
Puede que google te permita traducir automaticamente el contenido.
🔍 Para profundizar
- Formación gratuita de Alberto Peña Chavarino «Descubre tu personalidad con el eneagrama«
- Canal de YouTube de Borja Vilaseca y lista de reproducción “Conoce el eneagrama”
- Centramiento, descentramiento y patologías de los eneatipos – Epanessence
- Foro del Institut Français de l’Ennéagramme (IFE) Un espacio de gran valor para profundizar en el conocimiento de los tipos a través de testimonios por eneatipo, preguntas vinculadas a problemáticas de vida y respuestas directas de Fabien Chabreuil (autor de referencia mundial), sin filtros.
- Ciné-agramme – Análisis de películas y personajes según los eneatipos
Definiciones y conceptos clave del eneagrama
(una base común para hablar el mismo idioma)
El ego
Llamamos ego a la parte de nuestra personalidad dominada por automatismos.
Es lo que se activa sin que lo elijamos conscientemente.
El ego se estructura alrededor de cuatro elementos:
- la compulsión (lo que evitamos a toda costa),
- la pasión (la emoción dominante),
- la fijación (la obsesión mental),
- el mecanismo de defensa.
A veces se habla del ego como falsa personalidad: no porque sea “malo”, sino porque no es todo lo que somos.
La esencia
La esencia es la parte de nosotras y nosotros que funciona sin estos automatismos.
No desaparece nunca, pero puede quedar más o menos accesible.
Cuando estamos más conectados/as con la esencia:
- usamos los tres centros de forma más equilibrada,
- aparece una virtud (emoción del centro emocional superior),
- emerge una idea superior (pensamiento del centro mental superior),
- se manifiesta un estilo de intuición propio.
Por eso a veces se habla de la esencia como verdadera personalidad.
La integración
La integración es el movimiento por el cual nuestra personalidad:
- se libera progresivamente de los automatismos del ego,
- equilibra el uso de los tres centros,
- pasa de un funcionamiento defensivo a un funcionamiento consciente.
Distinguimos dos dinámicas:
- integración interna: los automatismos del ego pierden fuerza,
- integración externa: incorporamos cualidades de otro eneatipo (tipo de integración).
No es un estado ideal ni definitivo, sino un proceso vivo.
Qué entendemos por “centro”
Un centro es una de las tres formas de inteligencia que constituyen la personalidad humana.
El eneagrama distingue:
- el centro instintivo,
- el centro emocional,
- el centro mental.
Todas las personas usamos los tres centros, pero mientras no hay integración, no los usamos de forma equilibrada.
👉 Aparece entonces una jerarquía de los centros:
- un centro preferido (sobreutilizado),
- un centro de apoyo,
- un centro reprimido.
El centro instintivo o centro visceral
El centro instintivo es la función que asegura nuestra supervivencia física y psicológica a través de:
- la acción o la no acción,
- el uso de los instintos.
Funciona comparando lo que ocurre ahora con experiencias pasadas.
- Problemática central en el ego: la ira
- Tipos que lo prefieren: 1, 8, 9
- Palabras clave: control, funcionalidad, pragmatismo, practicidad
En la esencia, este centro da paso al centro intuitivo, sede de la intuición justa.
El centro emocional
El centro emocional es la función mediante la cual nos interesamos:
- por nuestras emociones,
- y/o por las emociones de las demás personas.
Vive en el presente.
- Problemáticas principales en el ego:
- incertidumbre identitaria,
- búsqueda de imagen.
- Tipos que lo prefieren: 2, 3, 4
- Palabras clave: valía, reconocimiento, emocionalidad
En la esencia, se convierte en el centro emocional superior, expresado como virtud.
El centro mental
El centro mental es la función que utilizamos para:
- manipular representaciones internas,
- estructurar ideas,
- anticipar.
Vive orientado al futuro.
- Problemática principal en el ego: el miedo miedo
- Tipos que lo prefieren: 5, 6, 7
- Palabras clave: intelectualidad, comprensión, ideas, duda
En la esencia, se transforma en el centro mental superior, portador de una idea superior.
La compulsión
La compulsión es el mecanismo automático de evitación que funda el ego.
Cada eneatipo organiza su vida alrededor de una experiencia que intenta evitar a toda costa:
1 → evitar la ira
2 → evitar reconocer sus propias necesidades
3 → evitar el fracaso
4 → evitar la banalidad
5 → evitar el vacío interior
6 → evitar la desviación
7 → evitar el sufrimiento
8 → evitar la debilidad
9 → evitar el conflicto
👉 La compulsión pone en marcha toda la dinámica del ego.
La pasión
La pasión es la emoción dominante del centro emocional cuando estamos en el ego.
Colorea toda nuestra experiencia del mundo.
Ejemplos:
- ira (1), orgullo (2), mentira (3), envidia (4),
- avaricia (5), miedo (6), intemperancia (7),
- exceso (8), pereza (9).
La contra-pasión imita la virtud, pero sigue siendo una expresión del ego.
Ejemplos:
renuncia (1), borrado de sí (2), contención (3), autosuficiencia (4),
prodigalidad (5), temeridad (6), austeridad (7),
circunspección (8), hiperactividad (9).
La fijación
La fijación es la obsesión mental del centro mental cuando estamos en el ego.
Estructura nuestra forma de pensar e interpretar la realidad.
Ejemplos:
perfeccionismo (1), adulación/desprecio (2), vanidad (3),
melancolía (4), desapego (5), duda (6),
planificación (7), venganza (8), olvido de sí (9).
La contra-fijación imita la idea superior, pero sigue siendo ego.
El mecanismo de defensa
Cuando la compulsión ya no basta, el ego activa mecanismos de defensa que deforman la percepción de la realidad, como:
formación reactiva, represión, identificación, introyección, sublimación,
aislamiento, proyección, racionalización, negación, denegación o narcotización.
La virtud
La virtud es la emoción del centro emocional superior cuando estamos conectados/as con la esencia:
paciencia, humildad, verdad, armonía/contentamiento,
desinterés, coraje, templanza, simplicidad, actividad.
La idea superior
La idea superior es el pensamiento del centro mental superior cuando opera desde la esencia:
perfección, libertad, esperanza, originalidad,
omnisciencia, confianza, trabajo, alteridad, amor.
La desintegración (descentramiento)
Bajo estrés negativo prolongado, se produce la desintegración:
- los automatismos dominan cada vez más,
- emergen los aspectos más rígidos del tipo,
- y pueden aparecer los defectos de otro eneatipo (tipo de desintegración).
Alas: activa y pasiva
Las alas son los dos tipos vecinos del tipo base.
- Ala activa: lo que creemos que deberíamos ser (tipo siguiente en el sentido horario, ej. 1 → 2)
- Ala pasiva: lo que nos frena (tipo anterior, ej. 1 → 9)
Las alas aportan matices, no comportamientos independientes.
Variantes (alpha / mu)
Cada eneatipo existe en dos variantes según el centro reprimido:
- variante alpha,
- variante mu.
Co-represión
Los tipos del triángulo (3, 6, 9) viven una dinámica particular: la co-represión.
Bajo estrés, pueden reprimir:
- su centro reprimido habitual,
- y también su centro preferido.
Los instintos
Tres instintos estructuran el ego y aparecen siempre en el mismo orden de desarrollo:
- Conservación (C): supervivencia e integridad física
- Social (S): pertenencia a grupos
- Sexual (X): vínculo, atracción, intensidad relacional
Cada eneatipo se expresa en tres subtipos según el instinto dominante.
Cada instinto puede estar:
- equilibrado (=),
- infrautilizado (-),
- o sobreutilizado (+ / ++).
La intuición
La intuición es la expresión del centro intuitivo propio de la esencia.
Cada eneatipo posee un estilo de intuición específico, que permite una comprensión sutil de la realidad.
Los 9 eneatipos
(EN CONSTRUCCIÓN)


Deja una respuesta